Por Mariana Miles.

Además del aspecto creativo, el juego permite a los adultos mayores atravesar escenarios difíciles o que son temidos.

Tener actividad lúdica fomenta la creatividad, ayuda a pasar situaciones traumáticas y permite conocer posibilidades y limitaciones en un encuadre de bajo riesgo, lo que mejora la calidad de vida de los adultos mayores.

“El juego en el envejecimiento es un factor muy importante porque posibilita, entre otras cosas, seguir desarrollando una de las capacidades propiamente humana que es la de imaginar”, señala Sergio Fajn, licenciado en Psicología, directivo de la Escuela de Recreación de la Vejez, una institución que trabaja hace más de 13 años con la temática.

“Otra gran ruptura -afirma- es que se animan a contar cosas ligadas al campo de la sexualidad, de sus deseos de estar con otros. Se animan a contar cosas vinculadas al erotismo, no sólo vinculados a la genitalidad, sino al deseo de mostrarse, a ser vistos, a tener ganas de estar lindos, perfumados”.

Y agrega que “por lo general el juego permite recuperar historias del pasado de la persona que constituyen su memoria y su identidad, este rescate permite saber quién es hoy”.

“Hay todo un cambio en las personas que sostienen este tipo de actividades que las lleva a proyectar y proyectarse con otros, a modificar la imagen de su cuerpo, a encontrarse con el otro abandonando el aislamiento, la angustia, la autoexclusión y la depresión, a pensar junto con otros pares, ya que muchas veces es la primera vez que participan de grupos”, explica José Luis Leone, profesor del área de Recreación y Tiempo Libre de la licenciatura en Gerontología de la Universidad Maimónides.

Ambos especialistas marcan el cambio de lugar en el esquema familiar, donde el adulto mayor pasa de un lugar marginal a ser protagonista porque, por ejemplo, actúan en una obra, o porque realiza alguna actividad novedosa.

“Hay una representación social de los conceptos de salud y enfermedad: salud es tener proyectos, estar con otros, tener ganas de venir”, explica Leone.

“Entonces, lejos de aburrirse en ese `tiempo libre`, comienzan a sentir que ya no les alcanza el día por todo lo que tienen que hacer. Esto podría traducirse como deseo de vivir, y es verdaderamente saludable”.

 

Talleres para adultos mayores

En Rosario existe un lugar pensado para la contención, sociabilización y entretenimiento del adulto mayor. Este espacio propone ser generador de nuevos vínculos, con una agenda de charlas y talleres variados, dirigidos a mujeres y hombres de más de 50 años.

Seguir aprendiendo junto a otros es fundamental para el bienestar físico y psicológico. Redescubrir aquello que teníamos olvidado nos genera placer y fortalece nuestra autoestima.

Por consultas e inscripciones puede llamar al 0341 156 821 664 o escribir a mmiles56@gmail.com. Las inscripciones están abiertas desde abril.

El espacio se encuentra en una cálida casa ubicada en Ernesto Palacio (Ex. Calle 1427) 9250 en el barrio San Eduardo, Fisherton.

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