Yo soy psicóloga, me recibí en la Universidad Nacional de Rosario, ya de grande, e inmediatamente empecé a hacer mi práctica en un centro de salud de la Zona Sur de Rosario. Un centro de salud que en este momento se fusionó con otro, y la verdad que es un centro hermoso. Cuando yo trabajé ahí era chiquitito, pegado a una escuela, y fui en un plan de formación que nos posibilitaba la Facultad de Psicología de la UNR. Después me quedé en ese lugar y ya tuve la oportunidad de entrar a la provincia, o sea que entré como psicóloga y me quedé en ese centro de salud, y después pasé a otro centro de salud de Zona Norte, cerca de barrio Rucci.

¿Cuáles eran las responsabilidades en aquel entonces?

En aquel entonces… Vos sabés que en sus principios, los centros de salud estaban conformados por un médico, un enfermero y un agente sanitario. A partir del 2004, cuando se recrea la Dirección de Salud Mental (cosa que había existido anteriormente pero luego con algunas cuestiones de índole política desaparece) en el 2004 se vuelve a fundar, a recrear. Y el primer eje político que tiene la Dirección es sumar recursos humanos de psicología a todos los centros de salud provinciales, aquellos centros que están alejados del centro de la ciudad, o sea en los barrios.

Y ahora sí, el proyecto con miras a establecerse seriamente…

Conformar un equipo de salud donde, ya con el tiempo, se incluyeron trabajadores sociales (pero esto ya también desde el Ministerio, o sea, no sólo la política de la Dirección de Salud Mental sino del Ministerio de Salud), a que estos equipos estén interdisciplinariamente más formados, que tengan médicos, enfermeros, agentes sanitarios, psicólogos, trabajadores sociales.

¿Podés atribuirlo a que se comprendió más qué era la salud mental?

La salud mental y la salud en general, porque se le dio prioridad a la atención primaria de la salud como una estrategia que toma el Ministerio, una estrategia política y de salud. La Dirección de Salud Mental pertenece al Ministerio de Salud que atraviesa todos los niveles, franjas etarias, nosotros no podemos diferenciar entre un niño, un adulto, un joven o una persona mayor. Nosotros tenemos todas las franjas etarias, y generalmente casi todas las problemáticas, que comprenden desde una enfermedad de tipo mental (un padecimiento subjetivo le decimos nosotros), un tema de adicciones, de violencia, o sea… esta Dirección atraviesa todos los niveles: primer nivel, segundo nivel y tercer nivel, según la complejidad de ese efector de salud.

En esos primeros momentos yo me integré al equipo de salud considerando que un psicólogo en un centro de salud no sólo hacía consultorio, sino que hacía consultorio conjunto con algún médico, o con la trabajadora social, o con otro integrante del equipo. Yo trabajaba con grupos de mujeres, con escuelas para hacer capacitaciones, encuentros… En las escuelas, por ejemplo, haciendo un lugar de asesoría a los jóvenes, mesas barriales, trabajo intersectorial (es decir, trabajar con otros sectores de la población, escuelas, policía, ONGs, vecinales). O sea, la problemática de salud mental mas allá de lo que puede ser solamente salud.

En síntesis, esos fueron mis inicios. Después pasé a coordinar un dispositivo, o sea, un equipo de trabajo de los tantos que tiene la Dirección de Salud Mental, que está conformado por psiquiatra, psicólogo y operador comunitario. Yo coordinaba este dispositivo que estaba en la Zona Norte de Rosario, luego pasé a coordinar todo este equipo de todo Rosario, y he sido cofundadora junto con muchos otros compañeros de este dispositivo. La verdad que es un honor haber conformado un equipo que pudo fundar este dispositivo que en la actualidad sigue trabajando en los centros de salud provinciales de Rosario, y que atiende alrededor de 1.500 o 2.000 personas que, te imaginarás,  no van a un hospital psiquiátrico, que se intenta que se internen en un hospital general si es necesario, pero en principio abordar  la problemática lo más cercano a su entorno familiar.

Después de eso pasé también a cofundar otro dispositivo que en realidad sigue estando y trabaja con todos los equipos sanitarios del interior, en este caso el nodo Rosario, se extiende a toda la provincia, yo estuve coordinando el que trabaja en el interior del nodo Rosario, que es muy amplio, comprende varias ciudades y localidades de todo el sur de la provincia, esto es tanto Rosario como el nodo Venado (los nodos se dividen en cinco). Después de este trabajo, que fue intenso y que realmente tuvo un impacto muy grande (porque al ser soporte y al fortalecer al equipo sanitario de ese lugar, llevándole posibilidad de un retrabajo, una supervisión clínica, capacitación, tratando de acercar junto con ellos y articular con los otros sectores de esa localidad, lo mismo que se hace en Rosario en los centros de salud se hizo en el interior con localidades, pueblos y ciudades) lo que hizo que un gran porcentaje de personas que venía a internarse a Rosario pueda ser internado en caso necesario (nosotros tomamos la internación como la ultima estrategia q uno lleva a cabo, primero se tratan de implementar otras estrategias que son territoriales y la última medida que uno toma es la internación). Esto hizo que un gran porcentaje de personas quedara internada cerca de su entorno familiar, lo que implica que si es un niño no tenga que viajar 200 km hacia Rosario, que se trasladen la mamá, el papá…

El desgaste, el costo… y que esté más contenido también.

Exactamente. Después de eso fui la referente política del sur de la provincia, esto es, un cargo no político pero sí de responsabilidad. O sea, la Dirección consta de una directora y referentes políticos (digo una directora porque la anterior fue directora y yo también). Ella conformó diferentes referentes en diferentes lugares, Rosario, Santa Fe, (en el sur, no sólo Rosario sino el sur de la provincia), en Rafaela, en Reconquista, un referente en cada lugar. A mí me tocó el sur. Con un trabajo no sólo de tomar situación por situación (porque hay equipos a lo largo de toda la provincia que van tomando estas situaciones) sino también trabajo con los equipos de salud, con los directores de hospitales, con los intendentes de las ciudades, con los jefes comunales, con las municipalidades, o sea un trabajo de gestión y amplio.

Y bueno, ahora… yo digo que trabajo de directora porque en realidad lo que ha cambiado es la función y el cargo, pero soy una trabajadora y una apasionada de lo que hago. Yo creo que sí. Tenerle amor al trabajo que uno hace es muy difícil por las situaciones tan complejas que uno va atravesando a lo largo de lo cotidiano, son situaciones a veces muy, muy graves.

Bueno, minutos antes estábamos charlando acerca de un caso que te atraviesa esta mañana…

Sí, tal cual. Una jovencita que se quita la vida por cuestiones que no están claras todavía, pero podrían tener que ver con algo de lo que hoy le llaman bullying. Como esa jovencita tenemos situaciones de todo tipo, o sea, son situaciones que conmueven, no sólo a la familia, también a la escuela, al barrio… Por eso estuve hablando con el director del hospital que está cercano a la casa de esa familia y alguien del equipo nuestro se va a sumar para poder hacer un trabajo de visita domiciliaria, que nosotros trabajamos muchísimo: hemos trabajado en el caso de Calle Salta, en el de Monticas, situaciones a veces de extrema vulnerabilidad de las personas o de emergencias y catástrofes. O sea, eso implica también la Dirección de Salud Mental. Tener equipos que van tomando a cargo diferentes situaciones y uno implementa esa estrategia de acuerdo a lo que se está necesitando en ese momento.

Claro, porque por lo general asociamos Salud Mental al “loco”, y se nos escapan todas estas ramas tan ricas del trabajo que se hace.

Exactamente. La verdad que es amplio todo lo que comprende la Dirección de Salud Mental, por eso digo que atraviesa todos los niveles de complejidad del sistema de salud. Nosotros entendemos a todo aquel que tiene algún padecimiento subjetivo, que puede ser del orden de una psicosis, de las adicciones, de las violencias, de diferentes situaciones, que atraviesa a alguien que lo padece y lo sufre, y se trata de ver de qué manera esa persona puede ir autovaliéndose a través de estrategias o proyectos terapéuticos que uno va implementando. Nosotros tenemos muchos dispositivos a lo largo de la provincia, por ejemplo, son grupos de colaboradores que trabajan con usuarios (nosotros no les denominamos ni pacientes ni clientes, para nosotros son usuarios que transitan por diferentes padecimientos, algunos graves, otros no tanto) y estos dispositivos lo que hacen es optimizar el recurso subjetivo de esa persona con trabajo, no solo manual sino también clínico. Por ejemplo, hay un dispositivo que produce todo lo que tiene que ver con lo blanco: sábanas, toallas, manteles, también hacen mochilas… hay otro que produce ropa, accesorios, hacen bolsas para el supermercado, ese se llama El Divino Botón. No quiero ir nombrándolos porque a lo mejor me voy a olvidar de alguno, son muchos. Están Los Enredados, que producen todo el blanco; Café con Leche, que hacen serigrafía, o sea estampan remeras; después está Pomelo en el Patio, que producen cuero, cerámica, tienen alrededor de 14 talleres; El Gomecito, que también producen diferentes productos y actividades que tienen que ver con las plantas, tipo huertas; Pomelo hace instrumentos musicales; otro dispositivo es El Tocadisco, que trabaja a partir de la música, y cómo de la música se generan en las personas diferentes sensaciones y sentimientos que se trabajan ahí. Y todos estos dispositivos no están alejados de lo que es la red de salud, o sea, de alguna u otra manera construyen lazos entre ellos, y construyen lazos con el sistema o el efector más cercano a ese dispositivo. El Tocadisco ha sido realmente importante en los barrios porque hay personas que lo arman un fin de semana, cuando por ahí están solos, entonces con una torta frita, una torta, un mate, se arman y escuchan música, se baila y se canta, se festejan cumpleaños… Así después tenemos otros como los que les dije que trabajan en los centros de salud y en eel interior de los nodos. Además de otros que producen catering, alimentos, y están compuestos por trabajadores y usuarios.

Bueno, ese es un poco el pantallazo, hay mucho más.

Vamos a la pregunta que para mí es la que hace un poco a la cosa: habiendo tantas formas de incluso ganar más dinero del que estás ganando, de tener un desarrollo de tu profesión más tranquilo, más en paz… ¿por qué hacés esto?

Porque yo me enamoré del trabajo. La verdad es que la posibilidad que nos dio la Facultad de Psicología de Rosario de poder hacer una práctica en formación (o sea, de posgrado, ya recibida) en un centro de salud de Zona Sur, me hizo enamorar de la profesión y decir “bueno, además de lo que sé, ¿cómo implemento lo que sé en estos equipos o en contacto directo con la comunidad?” y me encantó, me encantó. Yo viajaba una hora y pico para llegar, yo vivo en Zona Norte y viajaba una hora y cuarto para llegar a ese centro de salud. Por eso digo, la pasión. Yo también me pregunto muchas veces qué hago… me levanto temprano, en este momento viajo lunes y martes, estoy en Santa Fe, miércoles suelo viajar a otros lados, cuando estoy en Santa Fe también voy al norte o voy a otros lugares del norte de la provincia como acá en el sur. O sea, yo también me pregunto cómo no me jubilo (risas), cómo no vivo como alguna amiga que tiene una vida un poco más tranquila que ya a esta edad se dedica a estar en la casa, a leer, a disfrutar de otra manera… Bueno, yo disfruto con lo que hago, por eso. Por supuesto, a mí me pagan por lo q hago…

Sí, sin duda, es obvio que hay una contraprestación.

Probablemente en lo privado ganaría mucho más, pero bueno, lo importante es que uno no debe trabajar en algo que no lo atraviesa desde la pasión. O sea, es mucho más llevadero el trabajo cuando uno lo hace con responsabilidad, pero también con pasión, con amor por lo que se hace.

Es muy linbdo ver a gente que dedica su vida desde el sector público. Me resulta interesante que se conozca que se trabaja mucho y bien.

Mirá, el sistema público de salud de la provincia de Santa Fe es excelente, las personas van a su efector más cercano y no sólo tienen la atención en lo que tiene que ver toda la cuestión biológica sino también psicológica, hay psiquiatras, hay psicólogos, la medicación es gratuita, o sea, la gente no tiene que comprar. Ustedes saben que hay laboratorios donde se produce la medicación en la provincia de Santa Fe.

Sí, veo que la provincia se preocupa mucho.

La provincia es uno de los ejes más importantes, es lo que yo más conozco de salud. Los equipos de salud son realmente de un valor muy grande y la gestión… la misma ministra recorre toda la provincia, es una laburante muy grande también, ella trabaja, va, viene, sábado, domingo, no hay día en la semana que no esté en algún lugar donde sea necesario. Todo su equipo, todo su gabinete, los equipos de salud, están donde realmente se los necesita. Ahora, por supuesto que como en todos lados hay dificultades, probablemente haya que hacer más cosas, pero bueno, esto sucede en cualquier ámbito, también en lo privado hay cuestiones que son a tener en cuenta y a modificar. Habría que ver si en lo privado, en lo que tiene que ver con la salud mental, se ha avanzado tanto como se ha avanzado en salud pública. Si se han implementado todos estos dispositivos en lo que tiene que ver con el ámbito privado.

No lo creo. Siempre hay quienes innovan, pero son los menos. Ahora está todo más focalizado en la estética y la hotelería.

Sí, tal cual. A veces lo cosmético es eso, es sólo lo superficial y no va a lo más profundo. Nosotros tenemos también dos equipos, uno que está integrado por personas de la Obra Social de la provincia, la Dirección de Salud Mental, y Derechos Humanos, que audita lo que tiene que ver con algunas clínicas que son privadas, para bregar por los derechos de los usuarios, los derechos humanos, los derechos con respecto a la salud que tienen los usuarios. Además temeos un equipo de protección de derechos que depende de nuestra dirección y también hace lo mismo con estas cuestiones de auditar, para que las personas tengan derechos como cualquier otra, tener lo que necesitan y no por ejemplo estar internado años en un lugar sin que nadie se dé cuenta de que está internado en una clínica psiquiátrica, por ejemplo. Estos dos dispositivos fueron muy útiles a la hora de promulgar el órgano de revisión provincial, ustedes saben que hay un órgano de revisión nacional que brega por los Derechos Humanos de las personas, es un órgano de contralor de todos los equipos tanto públicos como privados de toda la nación, el nuestro se ha sancionado y estamos en vistas de que ya se pueda implementar ese órgano, que tiene que ser autárquico. O sea, no tiene que tener ningún tipo de relación por ejemplo con salud o con otro ámbito estatal, sino que tiene que ser autárquico para tomar decisiones sin estar presionado o llevado de la mano. Eso es muy importante para todos los usuarios de salud mental.

Bueno, cerrando entonces, ya recorrimos un poco tu carrera, tus inicios, tu presente, tu por qué hacés lo que hacés. Me gustaría saber qué pensás para adelante.

En principio nosotros tenemos que seguir sosteniendo lo que venimos haciendo hasta ahora, tratar de ampliar los dispositivos que tenemos y que podamos también bregar por la implementación del órgano de revisión, ver el tema de los dos monovalentes que hay acá en Rosario, es decir los dos psiquiátricos, de poder ir viendo cómo se van readecuando, que se necesita para readecuarlos, más residencias compartidas… Eso es algo que no les dije: hoy tenemos residencias compartidas donde viven personas que se externan de los hospitales psiquiátricos y viven de a tres o cuatro personas, son autónomos, y un equipo los va viendo diariamente y los ayuda cotidianamente a sostener la casa, a cocinarse los alimentos, los acompaña en lo que es el lazo en el barrio, en ser un vecino más dentro del barrio, probablemente haya que hacer más residencias de estas o ver centros de noche, centros de día, para poder readecuar el monovalente y convertirlo en un hospital por ejemplo, o en un lugar de salud polivalente. Hay que implementar otras cosas que le sumen a las que ya están.

Esa sería la proyección ahora. La ley dice que en el 2020 habría que cerrar los monovalentes, la ley de salud mental nacional 26.657 plantea eso.

Claro, entonces, llegar a 2020 con el proceso desarrollado…

Por lo menos con un proceso desarrollado e implementándose, esa sería la proyección hacia el futuro.

Sí, hay una tendencia en general a la externación.

Nosotros tratamos… la ley lo dice, la internación tiene que ser el último recurso, que no tiene que ser tampoco restrictiva, y que una internación sólo la puede solicitar un equipo interdisciplinario, que tenga un psiquiatra o un psicólogo y alguien más, un médico, un trabajador social, un enfermero, ellos son los que pueden solicitar, después de una evaluación, una internación como último recurso (luego de haber ya tratado de implementar varias estrategias en otros niveles de atención).

Claro, es decir, cuando las otras estrategias no funcionan.

Y nosotros tenemos una ley, la ley provincial, que para nosotros es pionera de la ley nacional, porque data de mil novecientos noventa y algo, y se reglamenta en el 2007 con la participación de todos los trabajadores, una ley realmente muy importante para los derechos de los usuarios de salud mental. A partir de esa ley, se implementan una serie de dispositivos, incluso se habla de la internación en hospitales polivalentes. Hoy ha aumentado muchísimo la internación en los hospitales polivalentes. La demanda excede hoy, realmente hay una demanda muy amplia en salud mental.

Sí. Y, analizándolo, vemos también que se ha perdido mucho el tabú, antes se lo tenía más escondido en la casa, no se lo mostraba, a cualquier tipo de discapacidad…

Sí, claro. Hoy realmente cambió. Son personas que tienen derechos como cualquier otra persona.

Está bueno que se avance y que se vea así, y que se preste atención desde el Estado.

Es como lo vemos nosotros, los trabajadores nuestros se mezclan con los usuarios porque nosotros también somos usuarios. O sea, ¿quién puede decir que tiene una salud a pleno? Todos tenemos problemas, situaciones de diferente tipo, algunos las tienen más trabajadas con su terapia individual y otros no, pero todos estamos atravesados por la problemática subjetiva. Sino seriamos cuerpos sin nada, autómatas. O sea, todos somos usuarios de salud mental.

 

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